jueves, 8 de octubre de 2009

Dios

Hoy en día poca gente cree en Dios.
Sinceramente no creo que exista un ser todopoderoso que juegue a ser policía del universo y nos juzgue para bien o para mal. En todo caso no me equivoco demasiado si digo que la mayoría de nosotros nos merecemos el castigo eterno, arderíamos en las llamas del infierno. No hemos matado a nadie, pero seguro que ha sido por falta de coraje, y no por falta de ganas. Deseamos lo que no tenemos, y cuando lo tenemos queremos más. Codiciamos a todas las mujeres u hombres salvo a l@s fe@s (aunque solo sea en intención). Y todos hemos cometido pecado carnal. Yo sé bien que esto está mal visto en el cielo, pero sospecho que Dios condena lo que ignora.

Quizá por eso me da lástima. Que culpa tendrá de estar solo.
Al fin y al cabo también es a Él a quién recurrimos cuando no nos queda nadie. O en los viejos tiempos en que éramos pequeños, cuando Él creía en mi, y yo creía que creía en Él.

Entonces quiero pensar que quizá Dios no se supo explicar, o no supimos entender: Antes de Adán y Eva nunca había hablado con nadie, y le faltaba práctica, no fue muy elocuente... Sintió orgullo de haber creado algo tan hermoso. Y también envidia al verlos, porque no conoce lo que es el amor, que exige a dos.
Entonces habló, pero ellos entendieron todo al revés. "Dijo que peca quien desama: entendieron que peca quien ama" "Anunció una pradera de fiesta: pero entendieron Valle de lágrimas" "Entendieron que yo les estaba condenando a vivir, cuando la vida misma es un regalo". Lo entendieron mal, y se lo creyeron.

Últimamente Dios anda con problemas de insomnio. Desde hace algunos milenios le cuesta dormir. Y dormir, como a todos, le gusta mucho, porque cuando duerme, sueña. Entonces Él se hace amante, ave de paso, pecador, serpiente o fruta prohibida. Pero cuando despierta está solo. No tiene a nadie con quien jugar, ni nadie a quien desear. Condenado a quererse a sí mismo. Vagando de estrella en estrella, cansado y aburrido.

Solo, Él solo, por toda la eternidad.
 

1 comentario:

  1. Es la suerte del q ama, es la suerte del q sueña, es la suerte del q vive.

    Porque todos esos dioses que miran desde arriba, que enebran sus planes con los hilos de la soledad, y vagan sobre mundos del insomnio, no necesariamente viven sobre nubes. Mira a tu alrededor... cuantos ves?

    Un abrazo compadre.

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