miércoles, 14 de octubre de 2009

Viejos amores

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Esta historia es una canción que escribí hace tiempo:
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Ellos se querían, eran jóvenes.
Corrían otros tiempos y, para verse, tenían que esconderse.
Eran los primeros amores.

Coincidían todas las mañanas en el autobús de la línea 5, que siempre andaba medio vacío. Y ellos en la parte de atrás se besaban, deseosos de algo más, buscando en la oscuridad de algún túnel una caricia, un roce, el tacto de la piel.

Pero el tiempo imparable los separó. Acabado el curso, ella se trasladó. Se desearon lo mejor y se dijeron adiós.
Pronto hubo buzones vacíos, sin cartas que echen de menos. La distancia es el olvido, que te cura de lo vivido.
Les llovieron penas y alegrías, y siguiendo el día a día caminaron su futuro. El recuerdo se hizo humo.

Más de medio siglo después, el destino y sus azares, los llevaron a encontrarse entre palomas del parque.
Detrás de un rostro ya anciano se escondía aquel muchacho. Las grandes historias de amor surgen de la casualidad.

- ¡Yo se como se llama usted! Ya no te acordarás de mi.
¿Recuerdas aquel curso? - Quién nos lo iba a decir.
- ¿Quieres un café? Vamos a hablar. - ¡No me lo puedo creer!
- ¿Te casaste y te divorciaste? Yo enviudé hace tiempo ya.
- Sigues tan guapa...
- ¿Por que año vas? - Sesenta y nueve... - Yo uno más
- Tienes la misma sonrisa, aunque con menos dientes y más arrugas.
- ¿De verdad pensabas en mi? - Yo de vez en cuando en ti...

- Cariño...
Ahora somos viejos y libres. ¿Subimos a la línea 5 del autobús?

1 comentario:

  1. Tio parra no m dejes con la duda, k paso?? subieron al final?? no me dejes con la duda tronco!! jajajaa
    sike

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